Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio, pero este ganador de la lotería lo lleva a otro nivel.
Lucas y su esposa Emma eran pobres, y vivían de un sueldo insignificante. Ellos trabajaban en un McDonald’s y eran acosados constantemente por todos sus compañeros de trabajo.
–Lucas – decía la gerente del McDonald’s- vete a limpiar el vómito del baño. Y date prisa saco de mier**, que hoy ya han venido 50 desgraciados como tú deseando que les dé este trabajo.
–Lucas – le decía un compañero – La gorda de tu mujer se ha vuelto a comer todas las hamburguesas crudas de la nevera ¡ha,ha,ha,ha!
Lucas deseaba mandar Pa’ las sínsoras a su jefa y compañeros. Pero no podía. Necesitaban el sueldo. Tenían una hijita a la que mantener.
Sin embargo, a Lucas y Emma les sonrió la diosa de la fortuna. A la mañana siguiente ganaron 1,369,847 millones de euros ($2.1 millones) en la lotería.

Nos vamos del McDonald para siempre – le dijo Lucas a sus compañeros de trabajo y a la gerente.
Lucas y Emma se fueron con su hijita a viajar por el mundo. Hoteles de lujo, cruceros, grandes diversiones… en cada país que llegaban mandaban una postal a sus compañeros de trabajo. Siempre escribían lo mismo en el reverso:
-Hoy estamos en Roma ¿Y ustedes? Ah. Ya. Trabajando en el McDonald’s. Hoy estamos en una playa de las Bahamas. La han abierto exclusivamente para nosotros ¿Y ustedes donde están? Ah. Ok. Trabajando en el McDonald’s.
Pero lamentablemente Lucas no era feliz.
-¿Qué te pasa, cariño? –preguntó Emma.
-No soy feliz.
-¿Por qué?
-Necesito jode* bien j*didos a mis compañeros de trabajo. Por todo lo que te insultaron. Por todo lo que me humillaron. No son buenas personas. Hasta que no les dé una buena lección, no voy a estar contento.
-Tenemos dinero de sobra. Podríamos solo seguir enviándoles postales.
-No, mujer. Quiero jode**os de verdad.
Lucas regresó de su viaje. Llamó al McDonald’s y pidió que le devolvieran el trabajo.
-Sería una buena campaña de propaganda a nivel mundial –les hizo observar- Es una buena oportunidad para promocionar la franquicia.
Al día siguiente, Lucas salió en todos los periódicos del mundo:

En la actualidad, Lucas trabaja 8 horas diarias en el McDonald’s. No limpia vómitos, no fríe hamburguesas. Su uniforme está inmaculado. Sólo es un reclamo publicitario. Siempre sonriendo. La prensa le saca fotos y hace entrevistas. Los clientes le miran con admiración. Lucas observan fijamente a sus compañeros de trabajo: a su jefa: sus compañeros están desquiciados. Lloran. Sienten que van a explotar. Lucas les dice:
–Yo estoy aquí para ver cómo vienen todos los días a esta mie*da de trabajo que es su única opción para pagar las facturas y así poder subsistir.
No estoy de acuerdo con la actitud de este ex empleado. Si te tratan mal, vete, pero no vuelvas para hacer daño o humillar a nadie. Recuerda, eras como ellos. Está haciendo lo mismo que le hacían y le dolía tanto a él. Con las postales era más q suficiente.
Manny
Trato de suscribirme y no logro hacerlo
Gracias por mantenernos al tanto de los num ganadores y tus estadisticas muy buenas, Buen Tabajo amigo